viernes, 6 de mayo de 2016

Acerca de lo insólito


Del Diccionario de la Real Academia:

insólito, ta
Del lat. insolĭtus.
1. adj. Raro, extraño, desacostumbrado.

El video sobre el que me voy a pronunciar (de manera muy escueta porque pienso que habla por sí solo) no es insólito, como lo indica el título del artículo publicado por la página uruguaya "Pantallazo", de Montevideo Portal ("INSÓLITA OPORTUNIDAD LABORAL: DIVAS BUSCA "CATADOR DE CHICAS").

No tiene nada de raro ni de extraño ni de desacostumbrado. Es el objeto nuestro de cada día, la mujer: "Te pagamos por probar nuestras chicas", como quien cobra por testear un auto.

Haciendo un enorme esfuerzo por dejar a un lado la repulsión que me genera esto y no caer en la mera catarsis, quiero plantear algunas preguntas que ojalá sirvieran como disparadores en alguna charla este fin de semana:

¿Nuestras chicas? ¿De quién? ¿Es legal poseer chicas? ¿Es esta publicidad una forma descarada de promocionar la trata de personas?

¿De qué manera se vincula esto con el consumo de pornografía?; ¿si la consumo debo aceptar el pacto de que una persona pueda ser "catada" para ese propósito? ¿En qué términos nos vinculamos con lo pornográfico?, ¿necesariamente supone transformar a las personas en objetos de consumo?, ¿por qué no hablamos nunca del tema?

¿Podemos criticar esto, preguntarnos qué está pasando? ¿Desde cuántos puntos de vista es machista? ¿Tendría que existir algún impedimento legal para la divulgación de estos contenidos?

¿Cómo se supone que debemos vincularnos con el cuerpo -concepto y forma?

¿Quiénes somos en esta publicidad?, ¿dónde estamos parados? ¿Somos el creativo, el empresario, la "chica" que menea frente a la cámara, el camarógrafo, el editor, el que va a buscar ese trabajo, un otro que está implícito y que los tiene sin cuidado?

¿Podemos hablar de impunidad, de una vez por todas?


Fuente del video: http://www.pantallazo.com.uy/auc.aspx?307479